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Un blog sobre series

HEROES

SERIES CANCELADAS: HEROES

O ensayo sobre como destrozar una serie en 3 días

La cancelación de Heroes merece escribir páginas y páginas. Heroes comenzó siendo una de las mejores series que jamás he visto. Su primera temporada, como conjunto de episodios es espectacular, simplemente perfecta, a la altura de muy pocas como por ejemplo: la también primera temporada de Prison Break o cuaqluier temporada de Perdidos.

En la primera temporada se nos presenta un tema bastante recurrente y manido: el de los super heroes. Pero tratado con una sutileza y un ingenio fuera de lo común. Por primera vez los Heroes son personas completamente normales que descubren sus poderes poco a poco y tienen que lidiar con sus vidas (familias, esposas, cargos políticos). Por lo tanto los personajes están en una continua lucha, la exterior (contra las fuerzas del mal) y la interior (enfrentándose a sus miedos y debilidades).

Por lo tanto en Heroes no vemos personajes embutidos en ridículos trajes de látex, que gastan bromas para romper el hielo o llevan capa. Son personas reales que de un día a otro tienen que aprender a vivir con su nueva condición y reunir el valor para enfrentarse a algo desconocido, lo cual es un drama en toda regla.

Además el tono, el montaje, la producción y el guión son simplemente geniales.

Mención especial tienen los personajes: completos, diferentes, llenos de aristas y de cualidades humanas (miedo, envidia, amistad) Es decir, los buenos no son tan buenos y los malos no siempre son tan malos. Los protagonistas todo un acierto: Peter Petrelli (Milo Ventimiglia) y Sylar (Zachary Quinto) como antagonistas y némesis el uno del otro, de un mundo que se está poniendo patas arriba, el bien y el mal en estado puro y unas posibilidades como personajes infinitas. Los pocos atisbos de enfrentamientos directos que se ven entre ellos, durante la serie completa, son magníficos pero ya está…de esos enfrentamientos, poco más se supo. Y  en oposición a ellos, el genial personaje de Hiro como contrapunto cómico al drama que subyace en toda la serie. A todo esto unos guiones magistrales y una estética de novela gráfica plagada de ingenio hicieron de la primera temporada una obra maestra.

Con estos mimbres, la serie prometía ser toda una revolución que marcaría historia para muchas décadas, pero nada más lejos de la realidad. Con el paso de las temporadas la serie fue derivando en un sinfín de despropósitos que mareaban al espectador y que sumergieron a la serie en un mar de trivialidades y sinsentidos que la fueron llevando poco a poco, episodio a episodio, a un abismo creativo del que nunca pudo salir.

Sylar tan pronto era bueno como era malo, Nathan Petrelli (Adrian Pasdar) tan pronto ayudaba a sus compañeros con poderes como los perseguía, los personajes que mejor podían funcionar morían a las primeras de cambio (como el genial Isaac Méndez), Peter Petrelli (salvo en la primera temporada) carece de poderes y nunca lo vemos usarlos, y el genial personaje del científico Mohinder (Sendhil Ramamurthy) tan pronto se vuelve mutante, como se vuelve malo, bueno o ni se sabe. Lo mismo le ocurre al complejo Noah Bennet que cambia de bando como de gafas. Para rematar, en las últimas temporadas se introducen unos flashback carentes de sentido, que intentan explicar la historia de los Heroes de generaciones anteriores sin ningún orden, sentido ni criterio.

El repunte de la última temporada con la incorporación del genial Robert Knepper (T-Bag en Prison Break) y una pequeña vuelta a los orígenes no fue suficiente para salvar a una serie ques estaba condenada al fracaso desde su segunda temporada, una auténtica decepción y una gran pérdida para todos los que éramos seguidores y maníacos de Heroes.

Tim Kring, creador de la serie, no pudo evitar la cancelación de Heroes y en poco tiempo pasó de ser uno de los grandes genios de la televisión a un auténtico villano. Esperemos que su nuevo proyecto Touch del que ya os he hablado no siga el mismo camino. El hecho de crear una primera temporada tan buena, en la que se pone toda la carne en el asador es un arma de doble filo, porque luego es difícil mantener el nivel. Ése fue el problema de Heroes, como también le ocurrió a Prison Break o más recientemente a Flashforward o The Event. Una pena…

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